El hombre que convenció a la mitad del mundo judío de que era el Mesías tenía exactamente dos opciones: un turbante blanco o una estaca afilada.
La Prisión del Profeta: Cuando Sabbatai Zevi Eligió el Turbante Sobre la Cruz
El Mesías Que Se Convirtió al Islam y Destrozó un Movimiento
El autoproclamado Mesías judío eligió la conversión al Islam en lugar de la ejecución, devastando a millones de creyentes.
Los fríos muros de piedra de la fortaleza de Abydos no ofrecían consuelo alguno al hombre que se había declarado el Mesías. En febrero de 1666, Sabbatai Zevi—el autoproclamado redentor judío que había incendiado el mundo judío con fervor mesiánico—permanecía bajo custodia otomana, aguardando una citación que definiría su legado para siempre.
Para el 1 de marzo de 1666, la noticia de su encarcelamiento se había extendido por tres continentes. Desde Ámsterdam hasta Alepo, desde Hamburgo hasta los guetos de Polonia, los judíos habían vendido sus posesiones, abandonado sus negocios y se habían preparado para la redención inminente. Mercaderes en Londres apostaban diez a uno que Sabbatai llevaría la corona del Sultán en menos de dos años. En Esmirna, sus seguidores ya habían dividido el mundo en reinos, asignando territorios a sus leales apóstoles.
Pero dentro de la fortaleza, el hombre temblaba. El Gran Visir Köprülü Fazıl Ahmed se había cansado de este pretendiente judío que perturbaba el comercio otomano y agitaba un entusiasmo peligroso entre los súbditos judíos del imperio. El médico del Sultán, un judío converso llamado Hayatizade, fue enviado con un ultimátum devastador: conver…
💡 Entre los seguidores de Sabbatai Zevi se encontraban los mercaderes judíos más acaudalados de Ámsterdam, quienes habían impreso elaborados libros de oraciones declarándolo el Mesías—copias que desesperadamente intentaron destruir después de su conversión.