El samurái había cruzado dos océanos para arrodillarse ante el cristiano más poderoso del mundo — y llegó justo cuando su misión se volvió imposible.
El Samurái que Navegó hasta Roma: La Audiencia de Hasekura con el Papa
El viaje imposible de un guerrero japonés para besar el anillo de Paulo V
En 1615, un samurái japonés se arrodilló ante el Papa en Roma — un encuentro que jamás volvería a repetirse.
Los suelos de mármol del Palacio del Quirinal resplandecían bajo el sol de abril mientras Hasekura Tsunenaga, samurái del clan Date, se arrodillaba ante el Papa Paulo V el 9 de abril de 1615. Sus túnicas de seda — una fusión de la formalidad japonesa y la moda cortesana española adquirida durante su odisea — crujían contra la piedra que había sido testigo de emperadores y reyes. Pero nunca de esto: un guerrero del confín más lejano del mundo conocido, portando cartas de un daimyō que la mayoría de los europeos no podían pronunciar.
Hasekura había viajado casi tres años para alcanzar este momento. Enviado por Date Masamune, el ambicioso señor de Sendai, llevaba consigo sueños de acuerdos comerciales y misioneros franciscanos — una apuesta diplomática para eludir al cada vez más hostil shogunato Tokugawa en Edo. Su nave, el San Juan Bautista, había sido construida con carpinteros de ribera españoles en Japón, un galeón de 500 toneladas que cruzó el Pacífico hasta Nueva España antes de que Hasekura continuara por tierra hasta Veracruz, para luego zarpar hacia Sevilla.
Los relatos contemporáneos describen la audiencia papal con asombro sin aliento. El cronista romano Giacinto Gigli r…
💡 Hasekura fue bautizado en Madrid como 'Felipe Francisco Hasekura', con el Duque de Lerma — el ministro más poderoso de España — como su padrino.