El joven príncipe tenía doce mil jinetes, una causa justa, y exactamente diecisiete días antes de que su padre le enseñara el verdadero significado de la justicia mogol.

El Príncipe Mogol Que Eligió el Exilio Sobre el Imperio

El 10 de abril de 1606, la desesperada rebelión del Príncipe Khusrau destrozó la paz de una dinastía

La desesperada rebelión de un príncipe mogol contra su padre desató una brutal represión que creó al primer mártir del sijismo.

Los cascos retumbaban a través de las llanuras del Punyab mientras el Príncipe Khusrau Mirza, hijo mayor del recién coronado Emperador Jahangir, lideraba doce mil jinetes hacia Lahore. Era el 10 de abril de 1606, y el príncipe de veinte años había hecho la apuesta más peligrosa de su vida.

Apenas meses antes, Khusrau había visto a su padre ascender al Trono del Pavo Real—un hombre al que despreciaba, un hombre que creía había envenenado a su amado abuelo Akbar el Grande. El joven príncipe había sido el favorito del propio Akbar, preparado para la sucesión, amado por la nobleza de la corte. Ahora no era más que una amenaza potencial a neutralizar.

La rebelión había estallado con velocidad asombrosa. Khusrau escapó de Agra bajo el pretexto de visitar la tumba de Akbar, reuniendo nobles descontentos mientras cabalgaba hacia el noroeste. Su objetivo: la ciudad de Lahore, rica en tesoros, puerta de entrada a Afganistán, donde esperaba establecer una corte rival. Entre sus partidarios cabalgaba Hussain Beg, su hermano de leche, y crucialmente, el Quinto Gurú Sij, Arjan Dev, quien bendijo la causa del príncipe—una decisión que resultaría fatal.

Pero Jahangir se movió más rápido de lo q…

💡 Jahangir registró en sus memorias que él personalmente diseñó el castigo de Khusrau de tener sus ojos cosidos, considerando la ceguera total demasiado misericordiosa para la traición de un hijo.