Los liberadores estadounidenses esperaban liberar a los prisioneros de Buchenwald — en cambio, encontraron que los prisioneros ya se habían liberado a sí mismos.
La Liberación de Buchenwald: Cuando los Prisioneros Conquistaron Su Propia Libertad
Horas antes de que llegaran las tropas estadounidenses, los reclusos hambrientos se levantaron y capturaron a sus guardias nazis
Horas antes de que llegaran las tropas de EE.UU., los prisioneros de Buchenwald se armaron y capturaron a sus guardias SS.
El olor los golpeó primero — una dulzura enfermiza mezclada con humo y descomposición humana que se extendía por las colinas de Turingia. El 11 de abril de 1945, las unidades de avanzada de la 6.ª División Acorazada de EE.UU. aún estaban a kilómetros de Buchenwald cuando algo extraordinario ya se estaba desarrollando tras sus cercas electrificadas.
Dentro del campo, una red clandestina de resistencia había pasado meses preparándose. Habían contrabandeado armas pieza por pieza — el cañón de una pistola escondido en una olla de sopa, municiones ocultas en carros de pan con doble fondo. Organizadores comunistas, prisioneros de guerra soviéticos y presos políticos habían formado el Comité Internacional del Campo, y habían estado observando cómo los guardias SS se ponían cada vez más nerviosos a medida que la artillería aliada retumbaba más cerca.
A media mañana, los SS comenzaron a evacuar, obligando a miles de prisioneros a emprender marchas de la muerte. Pero la resistencia vio su momento. A las 2:30 PM, mientras los últimos guardias se preparaban para huir, prisioneros armados emergieron de los barracones por todo el campo. En cuestión de horas, habían capturado a 125 guardias SS…
💡 Los prisioneros habían escondido un transmisor de radio funcional en el campo, que usaron para transmitir su ubicación a las fuerzas estadounidenses que avanzaban — un mensaje que decía 'A los Aliados. Al ejército del General Patton. Este es el campo de concentración de Buchenwald. SOS. Solicitamos ayuda.'