La brisa primaveral que atravesaba las trincheras de Ypres el 22 de abril de 1915 traía consigo el olor acre de la muerte misma.

La Segunda Batalla de Ypres: Cuando las Nubes de Veneno Cambiaron la Guerra Para Siempre

En una tarde de primavera en Flandes, las fuerzas alemanas desataron el primer ataque con armas químicas a gran escala de la humanidad

El primer ataque masivo con gas cloro de Alemania en Ypres mató a miles y cambió para siempre las reglas de la guerra moderna.

La tarde del 22 de abril de 1915 comenzó con una calma inquietante a lo largo del saliente de Ypres. Las tropas francesas argelinas y territoriales observaban las líneas alemanas al otro lado de la tierra de nadie, agradecidas por la cálida brisa primaveral que llegaba desde el noreste. Entonces, a las 5:00 PM, notaron algo extraño: una neblina amarillo-verdosa se elevaba desde las trincheras enemigas, avanzando hacia ellos como si tuviera vida propia.

En cuestión de minutos, 168 toneladas de gas cloro envolvieron las posiciones aliadas. Hombres que habían sobrevivido meses de artillería y fuego de ametralladoras se encontraron asfixiándose, arañándose la garganta, con los pulmones ardiendo como si estuvieran llenos de fuego líquido. El soldado Anthony Hossack de los Queen Victoria Rifles recordaría más tarde la escena: 'Masas de hombres llegaban tambaleándose, jadeando, con los ojos llorosos, las bocas abiertas, luchando por respirar.'

El Alto Mando alemán había apostado por una nueva arma, una que violaba el espíritu, si no la letra, de las Convenciones de La Haya. El profesor Fritz Haber, el brillante químico que desarrolló el ataque, había prometido un avance decisivo. Pero e…

💡 Fritz Haber, quien desarrolló el ataque con cloro, ganó el Premio Nobel de Química en 1918 — no por las armas, sino por sintetizar amoníaco para fertilizantes, un descubrimiento que hoy alimenta a miles de millones de personas.