El viento había sido desfavorable durante días, y 168 toneladas de muerte esperaban en cilindros presurizados a que la brisa girara hacia las trincheras aliadas.

El Aliento del Diablo: Alemania Desata el Horror Químico en Ypres

El 22 de abril de 1915, una nube amarillo-verdosa se deslizó sobre las trincheras — y la guerra cambió para siempre

El primer gran ataque con gas venenoso de Alemania en Ypres abrió una brecha de seis kilómetros en las líneas aliadas y cambió la guerra para siempre.

El viento había sido desfavorable durante días. Los soldados alemanes en las trincheras cerca de Langemarck, Bélgica, habían esperado con creciente inquietud junto a 5.730 cilindros que contenían 168 toneladas de gas cloro. Finalmente, a las 5:00 PM del 22 de abril de 1915, la brisa cambió de dirección. El Hauptmann Otto Peterson dio la orden. Las válvulas giraron. Y el infierno emergió de la tierra.

Las tropas territoriales francesas y argelinas que defendían el sector norte del Saliente de Ypres lo vieron primero — una extraña neblina amarillo-verdosa, de quizás dos metros de altura, rodando hacia ellos a través de la tierra de nadie. Algunos pensaron que era una cortina de humo. Otros, más experimentados, notaron cómo los pájaros caían muertos del cielo delante de ella.

En cuestión de minutos, el cloro alcanzó las líneas aliadas. Los hombres se arañaban la garganta mientras el gas atacaba las membranas mucosas, llenando los pulmones de líquido. Las tropas coloniales francesas, que nunca habían visto nada semejante a este enemigo invisible, se quebraron y huyeron. Una brecha de seis kilómetros se abrió en la línea aliada — la mayor ruptura en el Frente Occidental desde que come…

💡 Los soldados canadienses descubrieron que orinar en un trapo y sostenerlo contra sus rostros ofrecía una protección rudimentaria contra el gas cloro — el amoníaco neutralizaba parcialmente el químico.