La bomba tenía que saltar sobre el agua como una piedra, y a los hombres que la lanzarían acababan de decirles que esto no era una broma.
El Ataque de los Destructores de Presas: Cuando los Bombarderos Lancaster Inundaron el Ruhr
La Operación Chastise y las Bombas Rebotadoras Que Cambiaron la Guerra Aérea Para Siempre
El 10 de mayo de 1943, tripulaciones de élite de la RAF supieron que intentarían lo imposible: destruir presas alemanas con bombas rebotadoras.
La luna colgaba redonda y plateada sobre el embalse de Möhne a las 12:28 de la madrugada del 17 de mayo de 1943, cuando el bombardero Lancaster del Comandante de Ala Guy Gibson rugió sobre el agua a exactamente dieciocho metros de altura — tan bajo que la estela del avión tallaba surcos blancos en la superficie cristalina.
Pero la historia de la Operación Chastise comenzó verdaderamente el 10 de mayo de 1943, una semana antes, cuando diecinueve bombarderos Lancaster especialmente modificados del Escuadrón 617 recibieron su informe operacional final en RAF Scampton. Las tripulaciones supieron, por primera vez, para qué habían estado entrenando en secreto: destruirían las grandes presas del corazón industrial de Alemania usando un arma que parecía desafiar las leyes de la física.
Barnes Wallis, un ingeniero discreto que había diseñado el dirigible R100, había concebido lo imposible: una bomba cilíndrica que saltaría sobre el agua como una piedra lanzada por un niño. Con nombre en clave "Upkeep," el arma de 4.200 kilogramos debía ser lanzada exactamente a 18 metros de altitud, a 130 metros de la pared de la presa, mientras giraba hacia atrás a 500 revoluciones por minuto. Los márgen…
💡 Para mantener exactamente 18 metros de altitud durante la noche, las tripulaciones usaban dos focos inclinados para que convergieran en la superficie del agua — una solución ideada por un diseñador de iluminación teatral.