Cuando el Sparrowhawk se estrelló contra las rocas de Jeju en 1653, sus supervivientes no tenían idea de que acababan de convertirse en prisioneros de uno de los reinos más secretos de la historia.

La Primera Sangre del Reino Ermitaño: Comienza el Cautiverio Coreano de Hendrick Hamel

Un Naufragio Holandés Abrió la Primera Ventana Europea hacia la Aislada Corea Joseon

Un superviviente holandés de un naufragio pasó 13 años como prisionero en Corea y escribió el primer relato occidental del 'Reino Ermitaño.'

La tormenta había sido despiadada. En la noche del 15 de agosto de 1653, el barco mercante de la VOC *Sperwer* (Gavilán) se hizo pedazos contra las rocas dentadas de la isla de Jeju, frente a la costa sur de Corea. De los sesenta y cuatro marineros holandeses a bordo, solo treinta y seis sobrevivieron al violento oleaje. Entre ellos estaba Hendrick Hamel, contador del barco originario de Gorinchem, quien se convertiría en el primer europeo en documentar la vida dentro del 'Reino Ermitaño.'

Lo que los supervivientes no sabían mientras se arrastraban hacia suelo coreano era que habían tropezado con una de las naciones más aisladas del mundo. La Dinastía Joseon, traumatizada por las invasiones japonesas y manchúes, había sellado sus fronteras con férrea determinación. El contacto con extranjeros estaba prohibido. Estos extraños náufragos de piel pálida con sus enormes narices y ropas bárbaras presentaban un dilema imposible para los funcionarios locales.

Los holandeses fueron tratados inicialmente como curiosidades, desfilados ante el Gobernador Yi Won-jin, quien nunca había visto hombres occidentales. Fueron alimentados, vestidos e interrogados a través de un intermediario extraord…

💡 El compañero cautivo de Hamel, Jan Janse Weltevree, naufragado en 1627, había vivido en Corea tanto tiempo que había olvidado cómo hablar holandés y servía como instructor de artillería enseñando a los coreanos técnicas europeas de cañones.