El verdugo extendió sus instrumentos sobre la mesa frente a la anciana—aplastapulgares, prensas para piernas, la cuerda del strappado—y su hijo, el astrónomo más grande de Europa, solo podía observar.
El Astrónomo Que Presenció Su Propia Ejecución: El Juicio de la Madre de Johann Kepler
Cuando el Científico Más Grande de Europa Luchó por Salvar a una Bruja
Johannes Kepler, descubridor del movimiento planetario, pasó catorce meses defendiendo a su anciana madre de cargos por brujería.
La celda apestaba a paja húmeda y desechos humanos. Katharina Kepler, de setenta y tres años y apenas capaz de mantenerse en pie, presionó su espalda contra el muro de piedra fría de la torre de Güglingen mientras el verdugo entraba con sus instrumentos. Era el 7 de junio de 1621, y el momento más temido del juicio por brujería había llegado: la territio verbalis, la amenaza formal de tortura. El verdugo desplegó sus herramientas ante sus ojos—aplastapulgares, prensas para piernas, la cuerda del strappado—y exigió que confesara practicar brujería.
Ella se negó.
Su hijo Johannes, el Matemático Imperial que había descubierto las leyes del movimiento planetario, había abandonado su trabajo en Linz y viajado cientos de kilómetros para defenderla. Durante catorce meses, había presentado escritos legales, interrogado testigos y diseccionado las acusaciones con la misma precisión que aplicaba a las observaciones astronómicas. Los cargos eran absurdos pero mortalmente serios: los vecinos afirmaban que Katharina había dejado coja a una mujer con solo tocarla, matado infantes con su mal de ojo y preparado pociones venenosas con hierbas que recolectaba a medianoche.
La fiscalía había acumu…
💡 La defensa legal de 128 páginas que Kepler escribió para su madre es considerada una de las primeras críticas sistemáticas a los procedimientos de los juicios por brujería e influyó en reformas legales posteriores.