El juicio comenzó al amanecer bajo la sombra de la Acrópolis, y el filósofo que había sido maestro del mismísimo Pericles estaba acusado de impiedad.
El Día en que Anaxágoras Fue Exiliado por Decir que el Sol Era una Roca
Cuando Atenas Condenó a un Filósofo por Revelar la Verdad Cósmica
Atenas exilió al filósofo Anaxágoras por enseñar que el Sol era una gigantesca roca ardiente, no un dios.
El juicio comenzó al amanecer bajo la sombra de la Acrópolis, y el filósofo que había sido maestro del mismísimo Pericles estaba acusado de impiedad. Anaxágoras de Clazómenas, el hombre que se había atrevido a explicar los eclipses sin invocar a los dioses, enfrentaba el exilio o la muerte.
Durante treinta años, Anaxágoras había caminado por las calles de Atenas, transformando la manera en que los griegos entendían el cosmos. Donde otros veían a Helios conduciendo su carro dorado a través del cielo, Anaxágoras veía algo mucho más peligroso: una masa incandescente de metal fundido, más grande que todo el Peloponeso, suspendida en el vacío por la fuerza centrífuga. La Luna, enseñaba, no era la divina Selene sino un cuerpo rocoso que reflejaba luz prestada—un mundo con montañas, valles y llanuras.
Estas no eran especulaciones ociosas. Cuando un enorme meteorito se estrelló cerca de Egospótamos alrededor del 467 a.C., Anaxágoras examinó la piedra humeante y declaró que había caído del Sol mismo. Los cielos, proclamó, estaban hechos de los mismos materiales que la Tierra. No había nada sagrado en ellos.
Atenas en el 438 a.C. no estaba preparada para tales verdades. Los conservadores…
💡 Cuando le dijeron a Anaxágoras que había sido condenado a muerte, según se cuenta respondió: «La naturaleza hace mucho que condenó tanto a mis jueces como a mí mismo»—una referencia a la mortalidad humana que dejó atónito al tribunal.