La tinta apenas se había secado en el certificado de defunción de Johannes Hevelius cuando los buitres comenzaron a acechar.
La viuda del astrónomo: Cuando Elisabetha Hevelius terminó las estrellas de su esposo
La mujer que completó el atlas estelar más hermoso de la era moderna temprana
Tras la muerte de su esposo, Elisabetha Hevelius completó por sí sola el mayor atlas estelar de la era moderna temprana.
La tinta apenas se había secado en el certificado de defunción de Johannes Hevelius cuando los buitres comenzaron a acechar. Era el 16 de junio de 1687, y por toda Europa, astrónomos rivales se preguntaban qué sería de la obra maestra inacabada del gran astrónomo de Danzig: el Prodromus Astronomiae, un catálogo de más de 1.500 estrellas más preciso que cualquier otro anterior. Asumieron que el proyecto moriría con él.
No habían contado con Elisabetha.
Durante veinticuatro años, ella había permanecido junto a su esposo en el observatorio de la azotea sobre su casa en Danzig, con los dedos entumecidos por los inviernos bálticos mientras registraba observaciones, calculaba posiciones y operaba instrumentos que requerían dos personas para su manejo. No era su asistente. Era su compañera, un hecho reconocido en el frontispicio del Prodromus de 1690, que la representa trabajando junto a él como una igual.
Ahora, a sus cincuenta y cinco años, Elisabetha Margarethe Koopman Hevelius enfrentaba una decisión. El manuscrito estaba incompleto. Las planchas de cobre para el atlas estelar que lo acompañaba —la Uranographia— permanecían sin terminar. La cervecería familiar que financiaba su tra…
💡 Elisabetha Hevelius es la única mujer representada en el frontispicio de una obra astronómica importante del siglo XVII como colaboradora científica en igualdad de condiciones, no simplemente como una musa alegórica.