El proyectil de mortero cayó aullando sobre el bungalow del Comisionado de Distrito a las 4:30 de la madrugada, destrozando lo que quedaba de las rosas que Charles Pawsey había cultivado alguna vez con tanto esmero.

El Sitio de Kohima: Cuando las Canchas de Tenis se Convirtieron en Trincheras

La Batalla Olvidada que Quebró el Avance Japonés hacia la India

Una cancha de tenis en la India se convirtió en el metro cuadrado más sangriento de la Segunda Guerra Mundial cuando 2.500 hombres resistieron el embate de 15.000 soldados japoneses.

El proyectil de mortero cayó aullando sobre el bungalow del Comisionado de Distrito a las 4:30 de la madrugada del 18 de junio de 1944, destrozando lo que quedaba de las rosas que Charles Pawsey había cultivado alguna vez con tanto esmero. Durante setenta y dos días, esta diminuta estación de montaña en Nagaland —más pequeña que un campo de críquet de pueblo— se había convertido en el eje sobre el cual giraba toda la campaña de Birmania.

La 31.ª División japonesa, con 15.000 hombres, había rodeado Kohima a principios de abril, convencida de que podría abrirse paso hacia las llanuras de la India. Lo que encontraron en cambio fue una guarnición de 2.500 hombres exhaustos —soldados británicos, indios y gurkhas— que se negaron a morir según lo previsto.

Los combates desafiaban toda comprensión. Las tropas japonesas se atrincheraron en un lado de la cancha de tenis del Comisionado de Distrito mientras los defensores británicos mantenían el otro, separados por apenas unos metros. Las granadas rodaban de un lado a otro como obscenas pelotas de tenis. Los hombres luchaban con bayonetas, kukris, incluso con palas de trinchera afiladas cuando la munición escaseaba. El hedor de los cuerpos…

💡 La batalla fue tan cuerpo a cuerpo que los soldados británicos y japoneses podían escuchar las conversaciones del enemigo, y ambos bandos compartían el mismo pozo de agua durante breves treguas para recoger a sus muertos.