A las 3:15 de la madrugada, el guardia fronterizo soviético Iván Fedorov escuchó truenos—pero el cielo estaba completamente despejado.

Operación Barbarroja: El Día en que Hitler Invadió a su Propio Aliado

Cuando 3,8 Millones de Soldados Cruzaron hacia la Unión Soviética al Amanecer

La invasión sorpresa de Hitler a la Unión Soviética se convirtió en la campaña militar más mortífera de la historia.

A las 3:15 de la madrugada del 22 de junio de 1941, el guardia fronterizo soviético Iván Fedorov escuchó un sonido como truenos lejanos retumbando sobre el río Bug. En cuestión de segundos, los truenos se convirtieron en un rugido—proyectiles de artillería silbando sobre sus cabezas, explosiones desgarrando la oscuridad, y el inconfundible estruendo de motores de tanques. La mayor invasión militar en la historia de la humanidad había comenzado.

A lo largo de un frente de 2.900 kilómetros que se extendía desde el mar Báltico hasta el mar Negro, 3,8 millones de soldados del Eje avanzaron hacia el este en tres grupos de ejércitos masivos. Los bombarderos alemanes sorprendieron a la Fuerza Aérea Soviética en tierra, destruyendo 1.200 aviones antes del mediodía—muchos pilotos aún dormían en sus barracones. Stalin, quien había ignorado más de ochenta advertencias de inteligencia sobre el ataque, pasó las primeras horas en una parálisis atónita, negándose a creer que su pacto de no agresión con Hitler había sido hecho pedazos.

El avance de la Wehrmacht fue asombroso. Las divisiones Panzer atravesaron las defensas soviéticas como bisturís cortando carne. Al final de la primera semana, la…

💡 Stalin estaba tan convencido de que el ataque era una provocación de generales alemanes rebeldes que inicialmente ordenó a las tropas soviéticas no devolver el fuego, costando horas preciosas e innumerables vidas.