Las nubes de tormenta se extendían sobre Filadelfia como un hematoma propagándose por el cielo, y Benjamin Franklin sostenía la cuerda que lo conectaba con la inmortalidad o con la muerte instantánea.
La Cometa Que Atrapó el Relámpago: La Apuesta Mortal de Benjamin Franklin
Cómo un erudito de Filadelfia arriesgó la electrocución para robar el fuego del cielo
Benjamin Franklin voló una cometa en medio de una tormenta eléctrica y sobrevivió por pura suerte para demostrar que el rayo era electricidad.
Las nubes de tormenta se extendían sobre Filadelfia como un hematoma propagándose por el cielo. Benjamin Franklin, de cincuenta y seis años, permanecía de pie en un campo en las afueras de la ciudad junto a su hijo William, de veintiún años, aferrando una cometa de seda con una varilla metálica puntiaguda en su extremo. Era el 27 de junio de 1752, y los dos hombres estaban a punto de realizar uno de los experimentos más peligrosos en la historia de la ciencia.
Franklin había estado obsesionado con la electricidad durante años. En su imprenta, había dado descargas a invitados durante las cenas, había matado pavos con corriente eléctrica, y casi se había electrocutado a sí mismo tan gravemente que describió la sensación como haber sido golpeado por 'un Golpe universal a través de todo mi Cuerpo.' Pero aquellos eran trucos de salón comparados con lo que ahora intentaba: demostrar que el rayo mismo era fuego eléctrico.
La cometa se elevó hacia la atmósfera oscurecida. Una cuerda de cáñamo la conectaba a una cinta de seda que Franklin sostenía—la seda proporcionando un aislamiento crucial entre él y la muerte. En la unión del cáñamo y la seda colgaba una llave de latón. La lluvia come…
💡 El científico que replicó el experimento de Franklin en Rusia, Georg Wilhelm Richmann, murió instantáneamente cuando un rayo en bola golpeó su frente—convirtiéndose en la primera persona en morir realizando investigación eléctrica.