El salón olía a whiskey, aserrín y sudor de agosto—y el hombre más peligroso de la frontera acababa de cometer su último error.

La Noche que Mataron a Wild Bill: Una Leyenda Muere Entre Cartas

Cuando la bala de un cobarde acabó con el pistolero más temido de la frontera

Wild Bill Hickok recibió un disparo por la espalda mientras jugaba póker, creando la legendaria 'Mano del Hombre Muerto'.

El salón olía a whiskey, aserrín y sudor de agosto. En Deadwood, Territorio de Dakota, el verano de 1876 había atraído a miles de buscadores de oro a las colinas Black Hills—y con ellos llegaron apostadores, forajidos y hombres cuyas reputaciones los precedían como el trueno precede al relámpago.

James Butler Hickok estaba sentado de espaldas a la puerta.

Esto estaba mal. Todos los que conocían a Wild Bill sabían que él jamás se sentaba de espaldas a una habitación. El legendario representante de la ley, explorador y pistolero—el hombre que había matado a Davis Tutt en el duelo más famoso de la historia de la frontera, que había domado Abilene como su alguacil, cuyas hazañas habían sido mitificadas en novelas de a centavo por toda América—entendía que los enemigos se acumulaban como deudas en su profesión.

Pero aquella tarde del 2 de agosto de 1876, el único asiento disponible en la mesa de póker del Salón No. 10 de Nuttal & Mann daba hacia la pared. Hickok le pidió a Charles Rich que intercambiaran lugares. Rich se negó. Wild Bill, quizás agotado por las noches de insomnio o aturdido por el whiskey que había estado bebiendo, se sentó de todos modos.

💡 La pistola de McCall falló en todas las demás recámaras cuando fue examinada después del asesinato—si Hickok hubiera estado sentado en cualquier otro lugar, el arma de su asesino probablemente habría fallado.