El casco del submarino crujía a 180 metros—mucho más profundo de lo que jamás fue diseñado para soportar—mientras el gas cloro se filtraba a través de la oscuridad.
El Hundimiento del U-473: Cuando las Cargas de Profundidad Encontraron su Objetivo
Las últimas horas de una tripulación de submarino alemán en el Golfo de Vizcaya
Un submarino alemán averiado emergió para luchar en lugar de ahogarse, protagonizando una batalla artillera de siete minutos antes de hundirse.
Las olas del Atlántico rodaban grises e indiferentes en la mañana del 5 de mayo de 1944, cuando el Oberleutnant zur See Heinz Sternberg ordenó al U-473 emerger para tomar aire. Su tripulación de cuarenta y ocho hombres había permanecido sumergida durante horas, con el oxígeno volviéndose viciado y los nervios destrozados por la amenaza constante de los aviones Aliados que ahora dominaban los cielos sobre el Golfo de Vizcaya.
Lo que Sternberg no sabía era que el Comando Costero de la RAF había estado rastreando su nave desde el amanecer. Un hidroavión Sunderland del Escuadrón No. 461 de la RAAF—tripulado por australianos lejos de su hogar—había captado la firma del submarino y estaba circulando, esperando.
En el momento en que la torre de mando del U-473 rompió la superficie, el infierno descendió. El Teniente de Vuelo R.D. Lucas lanzó su Sunderland en un ataque en picada, liberando cargas de profundidad que impactaron a ambos lados del casco del submarino. Las explosiones levantaron parcialmente al U-boat fuera del agua, rompiendo juntas e inundando compartimentos. Sternberg ordenó una inmersión de emergencia, pero el daño era catastrófico.
Durante las siguientes tres horas, el…
💡 El hidroavión Sunderland que atacó al U-473 estaba tripulado enteramente por australianos sirviendo en la RAF—combatiendo un submarino alemán en aguas francesas mientras se encontraban a 15.000 kilómetros de su hogar.