La niebla pendía espesa sobre el valle del Somme a las 4:20 AM—y 600 tanques emergieron del silencio como fantasmas de hierro.

El Asalto de Amiens: Cuando 600 Tanques Quebraron la Línea Alemana

El 'Día Negro' Que Destruyó al Ejército del Káiser

Un asalto sorpresa con tanques en Amiens destrozó la moral alemana tan completamente que Ludendorff lo llamó el 'día negro' del Ejército Alemán.

La niebla pendía espesa sobre el valle del Somme a las 4:20 AM del 8 de agosto de 1918. Los centinelas alemanes aguzaban el oído contra un silencio inquietante—sin bombardeo preliminar, sin advertencia alguna. Entonces la tierra misma pareció rugir. Seiscientos tanques avanzaron pesadamente a través de la bruma, seguidos por oleadas de infantería australiana, canadiense, británica y francesa. Tras ellos, casi 2.000 cañones abrieron fuego simultáneamente en una barrera de fuego progresiva tan precisa que parecía guiar a los hombres hacia la batalla.

El General Erich Ludendorff llamaría después a este día 'der schwarze Tag des deutschen Heeres'—el día negro del Ejército Alemán. No por las 27.000 bajas que sufrieron sus fuerzas, aunque estas fueron catastróficas. Lo que quebró los nervios de Ludendorff fue algo que nunca había presenciado: divisiones alemanas enteras rindiéndose en masa, algunas unidades supuestamente abucheando a sus propios refuerzos llamándolos 'rompehuelgas' que prolongaban una guerra perdida.

La mente maestra detrás del asalto era el General australiano John Monash, un ingeniero civil judío que había revolucionado la guerra de armas combinadas. Su innovación no…

💡 El General Monash ensayó el ataque usando maquetas a escala del terreno construidas a partir de más de 30.000 fotografías aéreas, y cada soldado llevaba un horario impreso indicando exactamente dónde debía estar en cada intervalo de cinco minutos.