El joven guerrillero empuñó el rifle de su abuelo y esperó a la columna blindada que ascendía hacia él—el mismo camino que sus ancestros habían defendido contra los invasores estadounidenses un siglo antes.
La Batalla del Cerro de San Jacinto: Cuando la Guardia de Somoza Encontró la Horma de su Zapato
Una Emboscada Sandinista que Cambió el Destino de Nicaragua
Una emboscada sandinista contra un convoy de la Guardia Nacional ayudó a resquebrajar el mito de invencibilidad de la dictadura somocista.
La neblina matutina se cernía sobre el Cerro de San Jacinto en el norte de Nicaragua el 14 de septiembre de 1978, cuando los primeros disparos retumbaron entre los cafetales. Para los guerrilleros sandinistas agazapados en la maleza, este no era un enfrentamiento cualquiera—era un golpe calculado contra la columna blindada de la temida Guardia Nacional de Anastasio Somoza, programado para coincidir con el aniversario de la independencia de Centroamérica de España.
El comandante Germán Pomares Ordóñez, conocido entre sus combatientes como 'El Danto', había elegido el terreno con precisión quirúrgica. El estrecho camino que ascendía hacia Estelí obligaba a los vehículos de la Guardia a avanzar en fila india, anulando su ventaja de fuego. Sus guerrilleros, muchos de ellos adolescentes armados con rifles de cacería y bombas de contacto artesanales, esperaban en posiciones que sus abuelos habían usado contra los Marines estadounidenses cincuenta años antes.
Cuando el primer vehículo blindado dobló la curva, un joven combatiente llamado Santos López—sobrino del legendario general sandinista del mismo nombre—detonó el primer explosivo. La explosión destrozó el chasis del vehículo, bloqu…
💡 La batalla ocurrió en el mismo cerro donde los nicaragüenses derrotaron al filibustero estadounidense William Walker en 1856, convirtiéndolo en un sitio de resistencia de significado casi mítico.